En un artículo anterior escribí sobre mi experiencia corriendo mi primer media maratón. Y mantengo todo lo que dije en él, pero ahora viene la saga, lo que pasó después. 👟
Yo había escuchado sobre el fenómeno del Marathon Blues —ese estado de apatía o vacío emocional que suele aparecer tras alcanzar una meta deportiva exigente— y entendí que eso era algo ajeno a mí. La verdad es que no sé si tuvo algo que ver, pero después que cumplí mi meta sentí tanta felicidad que pensé que me había librado y luego ¡PUM! Sin tristezas ni decepciones, llegó el apagón. 🔌
Lo que comenzó como unos días off tras el ciclo de entrenamiento, se convirtió en semanas y luego en casi 2 meses sin correr. Aunque me mantuve activa, I just couldn’t bring myself to go running y no entendía por qué. 🤔
Esto me hizo pensar en si era indisciplina o si había algo más detrás. Y luego de analizarlo, aparentemente la respuesta es: fatiga.
La fatiga no siempre se siente físicamente; no había dolores ni molestias. Tampoco se siente siempre como que estás abrumada; a veces la fatiga se viste de desmotivación. Lo que a veces simplificamos diciendo que es falta de fuerza de voluntad y lo tratamos de contrarrestar metiendo más esfuerzo, es justo lo contrario: a veces es la mente y el cuerpo pidiéndonos un pequeño break. ✨
¿Cómo llegué a esa conclusión? Analizando mis tendencias, que las conozco. Vi cómo abracé el plan de entrenamiento y fui disciplinada para cumplir la meta, y esa ha sido mi forma de ser desde hace mucho tiempo, entonces era poco probable que el problema fuera falta de voluntad. Y así, sin planificarlo mucho, decidí descansar. 🌱
¿Y cómo se vio ese descanso? No era bed rotting (quedarme en cama ignorando el mundo exterior), era un descanso activo: variar la rutina, darme permiso de no madrugar tanto, hacer menos ejercicio, optar por disciplinas de menos impacto y, sí, algunos días simplemente no hacer nada.
Aprendizajes de esa pausa 💡
- Los pequeños cambios pueden hacer maravillas para refrescar tu rutina.
- Parar o bajar la intensidad es vital para no quemarnos ni llegar a un punto de hartarnos.
- El mantra es: disciplina con flexibilidad. ⚖️
- El mundo no se acaba porque rompas una racha (de correr, de leer, de lo que sea).
- La respuesta no es siempre más disciplina, a veces es más descanso.
Test: ¿Disciplina o Descanso? 📝
Hazte estas preguntas para determinar si debes esforzarte más o si la pausa es válida:
- ¿La idea de la actividad me genera apatía profunda incluso después de haber empezado?
- ¿Vengo de un periodo de exigencia alta o cumplimiento de metas grandes?
- ¿Siento que mi creatividad o energía en otras áreas también ha bajado?
- ¿Me estoy obligando solo por miedo a «perder el progreso» y no por disfrute?
Si respondiste «sí» a la mayoría, no es falta de ganas, es necesidad de recargar. 🔋
El plot twist es que volví a correr ya, y también tengo mucho que contarles, pero esas son cosas para otro día. 🏃♀️💨
Al final, en un mundo que premia el ir a toda máquina todo el tiempo y que premia el agotamiento y el burnout como disciplina, ser capaces de discernir cuándo bajar las revoluciones y hacerlo SIN CULPA es el verdadero flex. 💪✨
Artículos recomendados:
Join The Club
El contenido más honesto, mis mejores insights y las historias que no publico en el blog, los cuento solo por correo. No te quedes fuera de la conversación
